Mostrando entradas con la etiqueta - DE FORMACIÓN. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta - DE FORMACIÓN. Mostrar todas las entradas

sábado, 30 de abril de 2011

EVANGELIO DEL DOMINGO 1 DE MAYO


Texto del Evangelio (Jn 20,19-31): 
Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estando cerradas, por miedo a los judíos, las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: «La paz con vosotros». Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron de ver al Señor. Jesús les dijo otra vez: «La paz con vosotros. Como el Padre me envió, también yo os envío». Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».
Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Los otros discípulos le decían: «Hemos visto al Señor». Pero él les contestó: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré».
Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro y Tomás con ellos. Se presentó Jesús en medio estando las puertas cerradas, y dijo: «La paz con vosotros». Luego dice a Tomás: «Acerca aquí tu dedo y mira mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo sino creyente». Tomás le contestó: «Señor mío y Dios mío». Dícele Jesús: «Porque me has visto has creído. Dichosos los que no han visto y han creído».
Jesús realizó en presencia de los discípulos otras muchas señales que no están escritas en este libro. Éstas han sido escritas para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengáis vida en su nombre.
Palabra de Dios

domingo, 10 de abril de 2011

EVANGELIO DEL DOMINGO 1O DE ABRIL

Domingo V (A) de Cuaresma
 Texto del Evangelio (Jn 11,1-45):
En aquel tiempo, había un cierto enfermo, Lázaro, de Betania, pueblo de María y de su hermana Marta. María era la que ungió al Señor con perfumes y le secó los pies con sus cabellos; su hermano Lázaro era el enfermo.
Las hermanas enviaron a decir a Jesús: «Señor, aquel a quien tú quieres, está enfermo». Al oírlo Jesús, dijo: «Esta enfermedad no es de muerte, es para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella». Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro. Cuando se enteró de que estaba enfermo, permaneció dos días más en el lugar donde se encontraba.
Al cabo de ellos, dice a sus discípulos: «Volvamos de nuevo a Judea». Le dicen los discípulos: «Rabbí, con que hace poco los judíos querían apedrearte, ¿y vuelves allí?». Jesús respondió: «¿No son doce las horas del día? Si uno anda de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo; pero si uno anda de noche, tropieza, porque no está la luz en él». Dijo esto y añadió: «Nuestro amigo Lázaro duerme; pero voy a despertarle». Le dijeron sus discípulos: «Señor, si duerme, se curará». Jesús lo había dicho de su muerte, pero ellos creyeron que hablaba del descanso del sueño. Entonces Jesús les dijo abiertamente: «Lázaro ha muerto, y me alegro por vosotros de no haber estado allí, para que creáis. Pero vayamos donde él». Entonces Tomás, llamado el Mellizo, dijo a los otros discípulos: «Vayamos también nosotros a morir con Él».
Cuando llegó Jesús, se encontró con que Lázaro llevaba ya cuatro días en el sepulcro. Betania estaba cerca de Jerusalén como a unos quince estadios, y muchos judíos habían venido a casa de Marta y María para consolarlas por su hermano. Cuando Marta supo que había venido Jesús, le salió al encuentro, mientras María permanecía en casa. Dijo Marta a Jesús: «Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano. Pero aun ahora yo sé que cuanto pidas a Dios, Dios te lo concederá». Le dice Jesús: «Tu hermano resucitará». Le respondió Marta: «Ya sé que resucitará en la resurrección, el último día». Jesús le respondió: «Yo soy la resurrección. El que cree en mí, aunque muera, vivirá; y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?». Le dice ella: «Sí, Señor, yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que iba a venir al mundo».
Dicho esto, fue a llamar a su hermana María y le dijo al oído: «El Maestro está ahí y te llama». Ella, en cuanto lo oyó, se levantó rápidamente, y se fue donde Él. Jesús todavía no había llegado al pueblo; sino que seguía en el lugar donde Marta lo había encontrado. Los judíos que estaban con María en casa consolándola, al ver que se levantaba rápidamente y salía, la siguieron pensando que iba al sepulcro para llorar allí. Cuando María llegó donde estaba Jesús, al verle, cayó a sus pies y le dijo: «Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto». Viéndola llorar Jesús y que también lloraban los judíos que la acompañaban, se conmovió interiormente, se turbó y dijo: «¿Dónde lo habéis puesto?». Le responden: «Señor, ven y lo verás». Jesús se echó a llorar. Los judíos entonces decían: «Mirad cómo le quería». Pero algunos de ellos dijeron: «Este, que abrió los ojos del ciego, ¿no podía haber hecho que éste no muriera?».
Entonces Jesús se conmovió de nuevo en su interior y fue al sepulcro. Era una cueva, y tenía puesta encima una piedra. Dice Jesús: «Quitad la piedra». Le responde Marta, la hermana del muerto: «Señor, ya huele; es el cuarto día». Le dice Jesús: «¿No te he dicho que, si crees, verás la gloria de Dios?». Quitaron, pues, la piedra. Entonces Jesús levantó los ojos a lo alto y dijo: «Padre, te doy gracias por haberme escuchado. Ya sabía yo que tú siempre me escuchas; pero lo he dicho por estos que me rodean, para que crean que tú me has enviado». Dicho esto, gritó con fuerte voz: «¡Lázaro, sal fuera!». Y salió el muerto, atado de pies y manos con vendas y envuelto el rostro en un sudario. Jesús les dice: «Desatadlo y dejadle andar».
Muchos de los judíos que habían venido a casa de María, viendo lo que había hecho, creyeron en Él.
Palabra de Dios

domingo, 3 de abril de 2011

EVANGELIO DEL DOMINGO 3 DE ABRIL


Domingo IV (A) de Cuaresma
Texto del Evangelio (Jn 9,1-41):


En aquel tiempo, al pasar Jesús vio a un hombre ciego de nacimiento. Y le preguntaron sus discípulos: «Rabbí, ¿quién pecó, él o sus padres, para que haya nacido ciego?». Respondió Jesús: «Ni él pecó ni sus padres; es para que se manifiesten en él las obras de Dios. Tenemos que trabajar en las obras del que me ha enviado mientras es de día; llega la noche, cuando nadie puede trabajar. Mientras estoy en el mundo, soy luz del mundo». Dicho esto, escupió en tierra, hizo barro con la saliva, y untó con el barro los ojos del ciego y le dijo: «Vete, lávate en la piscina de Siloé» (que quiere decir Enviado). El fue, se lavó y volvió ya viendo.

Los vecinos y los que solían verle antes, pues era mendigo, decían: «¿No es éste el que se sentaba para mendigar?». Unos decían: «Es él». «No, decían otros, sino que es uno que se le parece». Pero él decía: «Soy yo». Le dijeron entonces: «¿Cómo, pues, se te han abierto los ojos?». Él respondió: «Ese hombre que se llama Jesús, hizo barro, me untó los ojos y me dijo: ‘Vete a Siloé y lávate’. Yo fui, me lavé y vi». Ellos le dijeron: «¿Dónde está ése?». El respondió: «No lo sé».

Lo llevan donde los fariseos al que antes era ciego. Pero era sábado el día en que Jesús hizo barro y le abrió los ojos. Los fariseos a su vez le preguntaron cómo había recobrado la vista. Él les dijo: «Me puso barro sobre los ojos, me lavé y veo». Algunos fariseos decían: «Este hombre no viene de Dios, porque no guarda el sábado». Otros decían: «Pero, ¿cómo puede un pecador realizar semejantes señales?». Y había disensión entre ellos. Entonces le dicen otra vez al ciego: «¿Y tú qué dices de Él, ya que te ha abierto los ojos?». Él respondió: «Que es un profeta».

No creyeron los judíos que aquel hombre hubiera sido ciego, hasta que llamaron a los padres del que había recobrado la vista y les preguntaron: «¿Es éste vuestro hijo, el que decís que nació ciego? ¿Cómo, pues, ve ahora?». Sus padres respondieron: «Nosotros sabemos que éste es nuestro hijo y que nació ciego. Pero, cómo ve ahora, no lo sabemos; ni quién le ha abierto los ojos, eso nosotros no lo sabemos. Preguntadle; edad tiene; puede hablar de sí mismo». Sus padres decían esto por miedo por los judíos, pues los judíos se habían puesto ya de acuerdo en que, si alguno le reconocía como Cristo, quedara excluido de la sinagoga. Por eso dijeron sus padres: «Edad tiene; preguntádselo a él».

Le llamaron por segunda vez al hombre que había sido ciego y le dijeron: «Da gloria a Dios. Nosotros sabemos que ese hombre es un pecador». Les respondió: «Si es un pecador, no lo sé. Sólo sé una cosa: que era ciego y ahora veo». Le dijeron entonces: «¿Qué hizo contigo? ¿Cómo te abrió los ojos?». Él replicó: «Os lo he dicho ya, y no me habéis escuchado. ¿Por qué queréis oírlo otra vez? ¿Es qué queréis también vosotros haceros discípulos suyos?». Ellos le llenaron de injurias y le dijeron: «Tú eres discípulo de ese hombre; nosotros somos discípulos de Moisés. Nosotros sabemos que a Moisés le habló Dios; pero ése no sabemos de dónde es». El hombre les respondió: «Eso es lo extraño: que vosotros no sepáis de dónde es y que me haya abierto a mí los ojos. Sabemos que Dios no escucha a los pecadores; mas, si uno es religioso y cumple su voluntad, a ése le escucha. Jamás se ha oído decir que alguien haya abierto los ojos de un ciego de nacimiento. Si éste no viniera de Dios, no podría hacer nada». Ellos le respondieron: «Has nacido todo entero en pecado ¿y nos da lecciones a nosotros?». Y le echaron fuera.

Jesús se enteró de que le habían echado fuera y, encontrándose con él, le dijo: «¿Tú crees en el Hijo del hombre?». El respondió: «¿Y quién es, Señor, para que crea en él?». Jesús le dijo: «Le has visto; el que está hablando contigo, ése es». Él entonces dijo: «Creo, Señor». Y se postró ante Él. Y dijo Jesús: «Para un juicio he venido a este mundo: para que los que no ven, vean; y los que ven, se vuelvan ciegos». Algunos fariseos que estaban con él oyeron esto y le dijeron: «Es que también nosotros somos ciegos?». Jesús les respondió: «Si fuerais ciegos, no tendríais pecado; pero, como decís: ‘Vemos’ vuestro pecado permanece».
Palabra de Dios

sábado, 26 de marzo de 2011

Día litúrgico: Domingo III (A) de Cuaresma
Texto del Evangelio (Jn 4,5-42): 

En aquel tiempo, Jesús llega, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, cerca de la heredad que Jacob dio a su hijo José. Allí estaba el pozo de Jacob. Jesús, como se había fatigado del camino, estaba sentado junto al pozo. Era alrededor de la hora sexta.
Llega una mujer de Samaría a sacar agua. Jesús le dice: «Dame de beber». Pues sus discípulos se habían ido a la ciudad a comprar comida. Le dice a la mujer samaritana: «¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy una mujer samaritana?» (Porque los judíos no se tratan con los samaritanos). Jesús le respondió: «Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: ‘Dame de beber’, tú le habrías pedido a él, y él te habría dado agua viva». Le dice la mujer: «Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo; ¿de dónde, pues, tienes esa agua viva? ¿Es que tú eres más que nuestro padre Jacob, que nos dio el pozo, y de él bebieron él y sus hijos y sus ganados?». Jesús le respondió: «Todo el que beba de esta agua, volverá a tener sed; pero el que beba del agua que yo le dé, no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le dé se convertirá en él en fuente de agua que brota para vida eterna».
Le dice la mujer: «Señor, dame de esa agua, para que no tenga más sed y no tenga que venir aquí a sacarla». El le dice: «Vete, llama a tu marido y vuelve acá». Respondió la mujer: «No tengo marido». Jesús le dice: «Bien has dicho que no tienes marido, porque has tenido cinco maridos y el que ahora tienes no es marido tuyo; en eso has dicho la verdad».
Le dice la mujer: «Señor, veo que eres un profeta. Nuestros padres adoraron en este monte y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar». Jesús le dice: «Créeme, mujer, que llega la hora en que, ni en este monte, ni en Jerusalén adoraréis al Padre. Vosotros adoráis lo que no conocéis; nosotros adoramos lo que conocemos, porque la salvación viene de los judíos. Pero llega la hora (ya estamos en ella) en que los adoradores verdaderos adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque así quiere el Padre que sean los que le adoren. Dios es espíritu, y los que adoran, deben adorar en espíritu y verdad».
Le dice la mujer: «Sé que va a venir el Mesías, el llamado Cristo. Cuando venga, nos lo explicará todo». Jesús le dice: «Yo soy, el que te está hablando».
En esto llegaron sus discípulos y se sorprendían de que hablara con una mujer. Pero nadie le dijo: «¿Qué quieres?», o «¿Qué hablas con ella?». La mujer, dejando su cántaro, corrió a la ciudad y dijo a la gente: «Venid a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No será el Cristo?». Salieron de la ciudad e iban donde Él.
Entretanto, los discípulos le insistían diciendo: «Rabbí, come». Pero Él les dijo: «Yo tengo para comer un alimento que vosotros no sabéis». Los discípulos se decían unos a otros: «¿Le habrá traído alguien de comer?». Les dice Jesús: «Mi alimento es hacer la voluntad del que me ha enviado y llevar a cabo su obra. ¿No decís vosotros: Cuatro meses más y llega la siega? Pues bien, yo os digo: Alzad vuestros ojos y ved los campos, que blanquean ya para la siega. Ya el segador recibe el salario, y recoge fruto para la vida eterna, de modo que el sembrador se alegra igual que el segador. Porque en esto resulta verdadero el refrán de que uno es el sembrador y otro el segador: yo os he enviado a segar donde vosotros no os habéis fatigado. Otros se fatigaron y vosotros os aprovecháis de su fatiga».
Muchos samaritanos de aquella ciudad creyeron en Él por las palabras de la mujer que atestiguaba: «Me ha dicho todo lo que he hecho». Cuando llegaron donde Él los samaritanos, le rogaron que se quedara con ellos. Y se quedó allí dos días. Y fueron muchos más los que creyeron por sus palabras, y decían a la mujer: «Ya no creemos por tus palabras; que nosotros mismos hemos oído y sabemos que éste es verdaderamente el Salvador del mundo».
PALABRA DE DIOS

sábado, 19 de marzo de 2011

EVANGELIO DEL DOMINGO 20 DE MARZO

2º Domingo de Cuaresma (Ciclo A)
Domingo 20 de Marzo de 2011
Lectura del santo evangelio según san Mateo (17,1-9):
En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y se los llevó aparte a una montaña alta. Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. Y se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él.
Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús: «Señor, ¡qué bien se está aquí! Sí quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.»
Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra, y una voz desde la nube decía: «Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo.» Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto.
Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo: «Levantaos, no temáis.» Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo.
Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: «No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos.»
Palabra de Dios

domingo, 13 de marzo de 2011

EVANGELIO DEL DOMINGO 13 DE MARZO

I Domingo de Cuaresma A
Lectura del evangelio según San Mateo 4,1-11.


Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el demonio.
Después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, sintió hambre.
Y el tentador, acercándose, le dijo: "Si tú eres Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en panes".
Jesús le respondió: "Está escrito: El hombre no vive solamente de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios".
Luego el demonio llevó a Jesús a la Ciudad santa y lo puso en la parte más alta del Templo,
diciéndole: "Si tú eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: Dios dará órdenes a sus ángeles, y ellos te llevarán en sus manos para que tu pie no tropiece con ninguna piedra".
Jesús le respondió: "También está escrito: No tentarás al Señor, tu Dios".
El demonio lo llevó luego a una montaña muy alta; desde allí le hizo ver todos los reinos del mundo con todo su esplendor,
y le dijo: "Te daré todo esto, si te postras para adorarme".
Jesús le respondió: "Retírate, Satanás, porque está escrito: Adorarás al Señor, tu Dios, y a él solo rendirás culto".
Entonces el demonio lo dejó, y unos ángeles se acercaron para servirlo.
Palabra de Dios

sábado, 12 de marzo de 2011

LAS COFRADÍAS DEBEN CUIDAR DE LA ESPIRITUALIDAD Y DE LA VIDA INTERIOR

El Obispo de Guadix, monseñor Gines García Beltrán, pidió a las cofradías no quedarse en lo puramente externo, sino velar por "ser espacios de vida interior", intensificando "el cuidado de la espiritualidad, de la formación y de la caridad".
El Prelado dirigió este 9 de marzo un mensaje de Cuaresma a las cofradías, en el que afirmó que estas "tienen que aprender que sus éxitos y sus frutos apostólicos no estarán nunca en lo que hagan sino en lo que se dejen hacer por el Señor, o lo que es lo mismo, si hacen la voluntad de Dios".
"Un cofrade, para serlo de verdad, ha de rezar cada día, ha de participar cada domingo en la Santa Misa, ha de frecuentar el sacramento de la penitencia, ha de vivir la caridad para con los hermanos, especialmente para con los más pobres. Y la Hermandades han de ser los lugares que recuerden y animen a este empeño de ser buenos cristianos", afirmó.
Cuando en España, algunas cofradías están olvidando su identidad cristiana, el Prelado señaló que la Cuaresma es una oportunidad para "volver a lo esencial de la fe, a su origen que está en nuestro propio bautismo".
Mons. García Beltrán recordó que "la vida del cristiano es una aventura entusiasmante; no vale la acomodación ni las conquistas que se hacen para siempre; por el contrario, el cristiano siempre está abierto a las sorpresas de Dios, sabe que la vida es una vida abierta, que sólo encontrará su meta cuando esté en Dios para siempre"
Fotografía de Albert Canalejo

viernes, 11 de marzo de 2011

DECÁLOGO DEL VIA + CRUCIS SEGÚN S.S. BENEDICTO XVI

1.- "El Vía Crucis es la escuela de la fe".
2.- "El Vía Crucis nos muestra un Dios que comparte los sufrimientos de los hombres".
3.- "El Vía Crucis es el camino de la negación de sí mismo de Jesucristo, el camino del amor verdadero".
4.- "El Vía Crucis es el itinerario del grano de trigo, que si no cae en tierra y muere, queda infecundo, pero si muere dará fruto".
5.- "El Vía Crucis es un camino que nos introduce en el misterio eucarístico".
6.- "En el Vía Crucis, la devoción popular y la piedad sacramental se enlazan y se complementan mutuamente".
7.- "El Vía Crucis es oración que conduce a una profunda comunión con Jesús y sin la cual la comunión sacramental quedaría vacía".
8.- "El Vía Crucis es un itinerario donde encontrar, al perder la vida, el camino del amor, el camino que verdaderamente nos da la vida y vida en abundancia".
9.- "En el Vía Crucis, el Dios que se ha hecho hombre para llevar nuestra cruz, quiere transformar nuestro corazón de piedra y llamarnos a compartir también el sufrimiento de los demás".
10.- "En el Vía Crucis, Dios quiere darnos un corazón de carne, que no sea insensible ante la desgracia ajenas, sino que sienta compasión y nos lleve al amor que cura y socorre".

miércoles, 9 de marzo de 2011

CÓMO SABER CUÁNDO ES LA SEMANA SANTA 2011

El por qué de las fechas. .
La Semana Santa es una celebración religiosa que refleja cronológicamente el calvario, muerte y resurreción que sufrió Jesucristo. Tiene unas reglas para determinar el Domingo de Pascua de Resurrección, el comúnmente denominado como 'domingo santo' o 'de resurreción' y que cierra la semana de la Semana Santa. Las fechas oscilan entre el 22 de marzo y el 25 de abril.
La regla básica. .
Según lo aprobado en el Concilio de Nicea del siglo IV después de Cristo, para resolver cuando se celebra el Domingo de Resurrección tenemos que identificar cuando será el primer plenilunio, la Luna Llena, posterior al 20 de marzo.
Las fechas de la Semana Santa 2011. .
En el caso del año 2011, la Semana Santa caerá en:
- 15 de abril - Viernes de Dolores
- 16 de abril - Sábado de Pasión
- 17 de abril - Domingo de Ramos
-18,19,20 de abril - Lunes, Martes y Miércoles Santos.
- 21 de abril - Jueves Santo
- 22 de abril - Viernes Santo
- 23 de abril - Sábado Santo
- 24 de abril - Domingo de Resurrección

martes, 8 de marzo de 2011

¿ QUÉ ES LA CUARESMA ?

EMPIEZA LA SANTA CUARESMA 2011

Decálogo del signo cuaresmal de la ceniza

Desde hace siglos, los cristianos comenzamos la cuaresma con la imposición de la ceniza. De ahí, que el día que comienza la cuaresma, sea llamado miércoles de ceniza.
1.- Este signo quiere expresar el reconocimiento de nuestra condición humana, tan limitada y corruptible. Así lo expresa una de las fórmulas con las que el sacerdote puede imponer la ceniza a los fieles: "Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás". La ceniza habla de caducidad, de lo perecedero. La ceniza es también signo de la posibilidad de resurgir. En el fuego quedan siempre en el rescoldo las cenizas.
2.- La ceniza simboliza el árbol quemado y calcinado. Fue precisamente en un árbol -el árbol de la cruz- donde Jesucristo fue crucificado. Evoca la cruz y anticipa también la Pascua. El árbol de la cruz es el árbol de la vida.
3.- La ceniza nos llama asimismo a la humildad, a la austeridad. Nos alerta sobre el orgullo y la autosuficiencia. ¡Qué más pobre e insignificante que la ceniza!
4.- La ceniza nos interpela a poner el fundamento de nuestra existencia en Jesucristo, Hoja y Árbol perennes. Sólo El nos puede liberar de la destrucción, de la corrupción y de la muerte. Cristo es la verdadera y única medicina de inmortalidad y eternidad.
5.- La ceniza es símbolo de conversión. Por eso, al imponer la ceniza, la fórmula más usada es la que dice: "Arrepiéntete y cree en el Evangelio”.
De este modo, podemos afirmar que la ceniza  cristiana es:
1.- Que no te gloríes de ti mismo: Tus talentos los recibiste para servir.
2.- Que no te consideres dueño de nada: eres sólo un humilde administrador.
3.- Que aprecies el valor de las cosas sencillas y humildes, de los pequeños gestos cotidianos.
4.- Que vivas el momento presente en compromiso y esperanza, vislumbrando en el quehacer de cada día el rostro de la eternidad.
5.- Que no temas desesperadamente al sufrimiento, al dolor, a la destrucción, a la muerte: La ceniza surge de un árbol y para los cristianos ese árbol no es otro que el árbol de la cruz de Jesucristo, el árbol de la Vida para siempre.

sábado, 19 de febrero de 2011

EVANGELIO DEL DOMINGO 20 DE FEBRERO

Domingo VII (A) del tiempo ordinario
Texto del Evangelio (Mt 5,38-48): 


"En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Habéis oído que se dijo: ‘Ojo por ojo y diente por diente’. Pues yo os digo: no resistáis al mal; antes bien, al que te abofetee en la mejilla derecha ofrécele también la otra: al que quiera pleitear contigo para quitarte la túnica déjale también el manto; y al que te obligue a andar una milla vete con él dos. A quien te pida da, y al que desee que le prestes algo no le vuelvas la espalda.

»Habéis oído que se dijo: ‘Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo’. Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa vais a tener? ¿No hacen eso mismo también los publicanos? Y si no saludáis más que a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de particular? ¿No hacen eso mismo también los gentiles? Vosotros, pues, sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial».
Palabra de Dios.

miércoles, 9 de febrero de 2011

NOTA DEL GRUPO JOVEN DEL CONSEJO DE COFRADÍAS DE BARCELONA

CURSO DE FORMACIÓN COFRADE
Consejo General de Hermandades y Cofradías de la Archidiócesis de Barcelona
Nos ponemos en contacto con vosotros, ante el inminente inicio del curso de formación mediante e-mail.
Esta primera experiencia se basará en un estudio y reflexión sobre el Padrenuestro, dedicando una clase a cada invocación o petición.
Este primer curso lo ha diseñado Mossèn Xavier Blanco, párroco de Montornés del Vallés, el cual tiene acreditada experiencia en grupos de plegaria para jóvenes. Desde aquí agradecemos su esfuerzo.
Quisiera hacer especial hincapié en aclarar que no es un curso para hermandades sino para hermanos, es decir, lo importante no es que llegue el contenido a la hermandad, sino que lo importante es que llegue al mayor número de hermanos posible. Para ello es muy interesante nos hagáis llegar los e-mail de aquellos hermanos que penséis están interesados en recibir este curso, para ello lo podéis hacer enviando vuestra direcciones y vuestro nombre a uno de estos e-mail:
consegene@yahoo.es
juventudcofradebcn@hotmail.com
Periodicamente tal como se vayan enviando las entregas, se irán colocando en la web del Consejo www.barnacofrade.com en el apartado de FORMACIÓN
Esperamos vuestra colaboración y que este curso llegue al mayor número de hermanos posibles
Un saludo
Elisabeth Mendoza
Presidenta Grupo Joven del Consejo General de Hermandades y Cofradías de la Archidiócesis de Barcelona

sábado, 5 de febrero de 2011

EVANGELIO DEL DOMINGO 6 DE FEBRERO

Domingo V (A) del tiempo ordinario 
Texto del Evangelio (Mt 5,13-16):


"En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Vosotros sois la sal de la tierra. Mas si la sal se desvirtúa, ¿con qué se la salará? Ya no sirve para nada más que para ser tirada afuera y pisoteada por los hombres. Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte. Ni tampoco se enciende una lámpara y la ponen debajo del celemín, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en la casa. Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos».
Palabra de Dios

martes, 1 de febrero de 2011

FIESTA DE LA TITULAR DE NUESTRA SEDE CANÓNICA

Día 2 de febrero: Fiesta de la Presentación del Señor,
o de la Purificación de María.
LA CANDELARIA


Fiesta de la Presentación del Señor, llamada "Hypapante" por los griegos: Cuarenta días después de Navidad, Jesús fue conducido al Templo por María y José, y lo que podía aparecer como cumplimiento de la ley mosaica era realmente su encuentro con el pueblo creyente y gozoso, manifestándose como luz para alumbrar a las naciones y gloria de su pueblo Israel.
Purificación de la Madre
Posiblemente sea éste el aspecto más difícil de entender de la fiesta, pero eso se debe´más a una cuestión de mentalidad nuestra, que a lo que surge de la lectura del texto de Lucas en sí mismo. Sabemos que la frase "ofrecer en sacrificio 'un par de tórtolas o dos pichones'" se refiere a la purificación de María, porque reproduce literalmente una ley del libro del Levítico, capítulo 12, que habla de la purificación de la madre cuando ha dado a luz.
Cuando vamos al texto de Lv 12, vemos que una de las tórtolas que se ofrecen es "en expiación por el pecado" (v 6 y 8), para que la madre quede de nuevo pura. Cuesta aplicar esta idea a la figura de la Virgen; de por sí el parto no implica, de hecho, ningún pecado, pero además, ¿qué clase de pecado podría expiar la Virgen? La confusión proviene de nuestra execrable moralización de la noción religiosa de pureza (y por tanto de pecado), que la hemos reducido a su relación con la ley, así sea la ley de Dios.
Presentación del Hijo
La segunda parte de este aspecto de la purificación proviene de las prescripciones del Éxodo 13 (vv 2 y 12-15): se trata del "rescate del primogénito", que afectaba a todos los primeros nacidos ("lo que abre el vientre"), sea de hombres o de animales. Éxodo pone este antiquísimo rito religioso (posiblemente preexistente a Israel) en relación con la matanza de los primogénitos egipcios: Israel debía "comprarle" a Yaveh sus primogénitos rescatándolos con una ofrenda, en recuerdo de que Dios perdonó la vida de sus primogénitos, pero no los de Egipto.
Nuestra Señora de la Candelaria
Existe una antigua tradición iniciada en el siglo VII por el Papa Sergio I, donde los fieles hacían una piadosa procesión nocturna llevando en sus manos una veladora encendida en honor a la fiesta de la Presentación del Señor o de la Purificación de su Santísima Madre.
De allí el nombre de la advocación de Nuestra Señora de las Candelas o Candelaria. Algunos académicos consideran que el vocablo viene de Oriente y significa encuentro -de Nuestro Señor Niño con el Dios de Abraham y con el orbe entero- ya que había sido denominado por el justo Simeón como “luz para iluminar a las naciones” (Lc 2,32). La iconografía cristiana ha querido representar a la Madre del Redentor con el bebé en sus brazos, una larga veladora en su mano derecha y dos tórtolas ofrecidas como sacrificio, de acuerdo con lo prescrito por la ley mosaica (Lc 2,24). La conmemoración se empezó a realizar el 2 de febrero, por ser a los cuarenta días de la Navidad, 25 de diciembre.

domingo, 30 de enero de 2011

EVANGELIO DEL DOMINGO 30 DE ENERO

Domingo IV (A) del tiempo ordinario
Texto del Evangelio (Mt 5,1-12): 

En aquel tiempo, viendo Jesús la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron. Y tomando la palabra, les enseñaba diciendo: «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros»
Palabra de Dios.

domingo, 23 de enero de 2011

EVANGELIO DEL DOMINGO 23 DE ENERO

Domingo III (A) del tiempo ordinario
 Texto del Evangelio (Mt 4,12-23): 



Cuando oyó que Juan había sido  entregado, se retiró a Galilea.Y dejando Nazaret, vino a residir en Cafarnaúm junto al mar, en el término de Zabulón y Neftalí; para que se cumpliera el oráculo del profeta Isaías: «¡Tierra de Zabulón, tierra de Neftalí, camino del mar, allende el Jordán, Galilea de los gentiles! El pueblo que habitaba en tinieblas ha visto una gran luz; a los que habitaban en paraje de sombras de muerte una luz les ha amanecido». Desde entonces comenzó Jesús a predicar y decir: «Convertíos, porque el Reino de los Cielos ha llegado».

Caminando por la ribera del mar de Galilea vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés, echando la red en el mar, pues eran pescadores, y les dice: «Venid conmigo, y os haré pescadores de hombres». Y ellos al instante, dejando las redes, le siguieron. Caminando adelante, vio a otros dos hermanos, Santiago el de Zebedeo y su hermano Juan, que estaban en la barca con su padre Zebedeo arreglando sus redes; y los llamó. Y ellos al instante, dejando la barca y a su padre, le siguieron. Recorría Jesús toda Galilea, enseñando en sus sinagogas, proclamando la Buena Nueva del Reino y curando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.
Palabra de Dios

sábado, 15 de enero de 2011

EVANGELIO DEL DOMINGO 16 DE ENERO

 

Domingo II (A) del tiempo ordinario
Texto del Evangelio (Jn 1,29-34):
En aquel tiempo, vio Juan venir Jesús y dijo: «He ahí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Éste es por quien yo dije: ‘Detrás de mí viene un hombre, que se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo’. Y yo no le conocía, pero he venido a bautizar en agua para que Él sea manifestado a Israel».

Y Juan dio testimonio diciendo: «He visto al Espíritu que bajaba como una paloma del cielo y se quedaba sobre Él. Y yo no le conocía pero el que me envió a bautizar con agua, me dijo: ‘Aquel sobre quien veas que baja el Espíritu y se queda sobre él, ése es el que bautiza con Espíritu Santo’. Y yo le he visto y doy testimonio de que éste es el Elegido de Dios».
Palabra de Dios

domingo, 9 de enero de 2011

VÍDEO DEL DÍA - 7

TESTIMONIO DE LA "CONVERSIÓN" DE LA ESCRITORA MARÍA VALLEJO NÁGERA

EVANGELIO DEL DOMINGO 9 DE ENERO

El Bautismo del Señor – Fiesta A


Evangelio según San Mateo 3,13-17.

"Entonces Jesús fue desde Galilea hasta el Jordán y se presentó a Juan para ser bautizado por él.
Juan se resistía, diciéndole: "Soy yo el que tiene necesidad de ser bautizado por ti, ¡y eres tú el que viene a mi encuentro!".
Pero Jesús le respondió: "Ahora déjame hacer esto, porque conviene que así cumplamos todo lo que es justo". Y Juan se lo permitió.
Apenas fue bautizado, Jesús salió del agua. En ese momento se abrieron los cielos, y vio al Espíritu de Dios descender como una paloma y dirigirse hacia él.
Y se oyó una voz del cielo que decía: "Este es mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta toda mi predilección".
Palabra de Dios